martes, 29 de marzo de 2011

Inicio de los Cursos de Conservación 2011 a cargo de la Profesora Ana María Galiano

Curso de Restauración de Papel
Luego de las presentaciones correspondientes, se da inicio el programa anual de capacitación en conservación del laboratorio. Como primera medida, los participantes analizan un modelo de ficha de restauración para material librario que delinea las acciones a llevar a cabo durante el proceso de intervención, previo diagnóstico y reconocimiento de las problemáticas particulares de cada caso. Para la práctica se escogió un ejemplar del Fondo Antiguo que presentaba un estado de deterioro considerable. Una vez evaluado el caso y definido el plan a seguir, los alumnos se ponen manos a la obra, descosiendo primero los cuadernillos y realizando luego una limpieza a seco de cada bifolio. Por último, se realizó el lavado y reaprestado de los folios que fueron colocados en el tendedero hasta su secado total.



Curso de Costuras y Capiteles
En una primera instancia, la Profesora Galiano define los elementos y realiza un breve enunciado de los diferentes tipos de costura de un libro. Posteriormente, cada participante inicia los ejercicios de práctica sobre el telar, realizando costuras con diferentes soportes, como hilos y cinta hilera.


lunes, 21 de febrero de 2011

Continúan las tareas de mantenimiento en Biblioteca Nacional


Desde el 2009 hemos venido realizando tareas de limpieza automatizada de los volúmenes alojados en uno de los depósitos del importante reservorio cultural. Para ello nos valemos de la máquina “depúlvera”, que posibilita una rápida y eficaz remoción del polvo depositado sobre cada ejemplar. Gracias a la continuidad de los trabajos, ya son más de 300.000 los volúmenes intervenidos, cifra que seguirá incrementándose durante este año.




Estanterías antes de la limpieza



Estanterías luego de la limpieza

lunes, 7 de febrero de 2011

Remoción de restauraciones anteriores en las hojas de un libro del siglo XVII


El estado de conservación del ejemplar incluía la presencia, en la mayoría de sus hojas, de restauraciones anteriores sobre lagunas producidas por el ataque de bibliófagos. Las reintegraciones, en este caso parches de papel glassine, se encontraban en estado de oxidación avanzado a causa de la mala calidad del material y adhesivo utilizados. Estas intervenciones provocaron también la oxidación del soporte en determinadas áreas, perceptiblemente oscurecidas. Además, el adhesivo, probablemente de origen protéico, alentó un posterior ataque de insectos, comprometiendo aún más la estabilidad del soporte.

Se comenzó por realizar una prueba con agua a fin de determinar la solubilidad del adhesivo en cuestión. Ante el resultado positivo, se pensó en la posibilidad del lavado de modo de remover los agregados junto con la suciedad y amarillamiento de las hojas. Pero luego de una prueba, se determinó que dicho tratamiento era muy invasivo dado el tiempo de inmersión necesario para lograr el desprendimiento.

Evaluados los posibles tratamientos, se optó por la remoción de las reintegraciones humedeciendo la zona afectada con metilcelulosa cuya viscosidad dio tiempo suficiente a la disolución del adhesivo, logrando así la eliminación del parche de papel. Este método resultó ser el menos agresivo y más efectivo.